Ah, sí. Lo gratis. Lo queremos todo gratis salvo lo que producimos nosotros mismos, claro.
Es decir, dando por sentado que producir algo tiene un coste humano, creativo y/o material, es de agradecer que se nos deje como opción el probar o usar algo que no nos cueste un euro, teniendo como modo de compensación el ver algo de publicidad, por ejemplo.
Evidentemente, no todo vale. No me puedes cobrar un ojo de la cara (lo cierto es que puedes, pero no pasaré por el aro) por cualquier cosa, esperando que compre alegremente sin ni siquiera quejarme, meterme impuestos extra por la compra de un producto o llamarme pirata si no lo hago por los cauces que quieras. Nos morimos de hambre, dijo Rosarito. Claro. Y yo de asco, pero no tengo forma de hacértelo llegar.
Que me desvío del tema. Autor que me deja una aplicación gratis, que es buena, que me sirve… ¿por qué no pagar por ello? Y si me la dejan gratis ¿por qué no agradecerlo?.